Bueno, este 21 retomamos los entrenamientos. Ya hace 7 años que existe el grupo, aunque con cambios en los integrantes, y cambios en los lugares de entrenamiento, seguimos marchando.
Este año, una vez más tendremos mudanza, aunque aún nosabemos cuando ni pa dónde. Pero lo bueno es la certeza de que el Dojo continúa. Dojo en una triple acepción: lugar de entrenamiento donde se nos presenta el camino, nosotros mismos como camino, principio y final, y el grupo, como comunidad. Somos seres gregarios, y aunque el camino finalmente es personal siempre es bueno no hacerlo en soledad. Y por ello el Dojo continúa.
Karate, o cualquiera de las llamadas artes marciales, en sus versiones mas internas y hasta filosóficas o en sus versiones externas y exclusivamente pugilísticas, tienen una diferencia importante con otras actividades físicas. El elemento marcial es isn duda una singularidad, pero tiene en su entrenamiento un componente extremadamente mencionado por sus practicantes primigenios, o bien por los mas consecuentes. Es la actitud.
Al entrenar, el dojo hace de muralla al nosotros que somos afuera. Aun siendo los mismos el afuera allí se queda. Y en cada técnica, en cada paso, en kihon o kata, o kihon kumite, en kumite ni que hablar (aunque también podríamos decir lo contrario...) la técnica se realiza con todo nuestro cuerpo y con nuestro pensamiento (diríamos mente... pero somos occidentales).
Así entrenado, un tsuki golpea y muere, y veremos incluso como una cantidad menor de repeticiones tienen un desarrollo superior de la técnica.
No nacen de la rutina, se debe ser consciente una a una de cada técnica ejecutada. Algunos visualizan un contrario, otros visualizan su energía moviéndose, etc, pero la técnica es realizada y a la vez nos realiza, y no como muchas veces nos pasa sale casi que quejumbrosamente.
Tal vez este sea el elemento principal a trabajar este año. "Darse cuenta".
La pelea siempre es adentro de uno mismo, levantar un poco mas la pierna, realizar un bloque mas veloz o conmas precisión, mantenerse activo por mas tiempo, controlar y redirigir el miedo, cenrtrarse, etc. Siempre tendremos una batalla por delante.
Si es cierto que un poquito de un veneno sirve para neutralizar su principio activo, tal vez el principal refugio de las artes marciales sea disparar con una dosis mínima de violencia una guerra interna tan feroz al punto de generar justamente los anticuerpos...
Provocar que de nuestros pensamientos no exista ninguno involuntario, tal vez esa sea la forma de acceder a un nivel superior de consciencia.
En un combate real, incluso en un kumite, el pensamiento puede ser la diferencia entre la derrota o la victoria. Allí debemos procurar ser una sola cosa, cuerpo, pensamiento, acción. Ya nos adentraremos en ellos.
Por ahora les saludo y nos deseo un muy buen año de práctica.
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